Ante la falta de la propuesta que me apetecía, que hace ejercicio de distanciamiento, elijo entre otras dos sugerencias y me veo confraternizando en un grupo amplio y animadísimo con un inconveniente: que estaba todo bueno y comí demasiado, aunque trate de contenerme. El ratito de bailoteo, en el mismo sitio, nada de discotecas, no compensó el exceso de calorías.
La mañana empezó dura, con los alumnos haciéndolo peor que en días anteriores y es la última sesión con ellos. Quedamos mutuamente preocupados y espero que se resuelva en próximas tutorías. En principio me parecieron buenos, y creo que lo son, pero hay un problema de comprensión que habrá que superar. A medio día, los alumnos de la otra asignatura entregan sus trabajos, que incluyen maquetas, algunas más elaboradas y otras muy rudimentarias. Improvisamos una exposición que permanecerá hasta después de Navidad. A medio día, copita de despedida del área clínica. Tengo ocasión de hablar algo con personal auxiliar que apenas conocía, solo el hola, deme ese instrumental, adiós, de los días de prácticas. Algunas historias son sencillas e interesantes a la vez.
Me interesan las historias de la gente, las normales, las extraordinarias, todas tienen su interés. Evito los aspectos morbosos, si existen, del hecho, porque eso lo acerca al cotilleo, cosa que detesto. Creo que las vivencias de toda persona, el relato de los hechos de su vida, deberían quedar registradas en algún banco de memoria que de fe de que ese ser humano existió no solo en el sentido biológico y jurídico de la vida, si no en el social, en el histórico.... La historia de cada uno está guardada parcialmente y de manera subjetiva en los recuerdos que tienen los que rodearon al protagonista, pero ¿y la historia completa y desde el punto de vista del propio sujeto? Deberíamos ser autobiógrafos por obligación y dejar testimonio de nuestros fallos y nuestros aciertos para enseñanza de los demás, aunque nadie escarmiente por cabeza ajena.
La mañana empezó dura, con los alumnos haciéndolo peor que en días anteriores y es la última sesión con ellos. Quedamos mutuamente preocupados y espero que se resuelva en próximas tutorías. En principio me parecieron buenos, y creo que lo son, pero hay un problema de comprensión que habrá que superar. A medio día, los alumnos de la otra asignatura entregan sus trabajos, que incluyen maquetas, algunas más elaboradas y otras muy rudimentarias. Improvisamos una exposición que permanecerá hasta después de Navidad. A medio día, copita de despedida del área clínica. Tengo ocasión de hablar algo con personal auxiliar que apenas conocía, solo el hola, deme ese instrumental, adiós, de los días de prácticas. Algunas historias son sencillas e interesantes a la vez.
Me interesan las historias de la gente, las normales, las extraordinarias, todas tienen su interés. Evito los aspectos morbosos, si existen, del hecho, porque eso lo acerca al cotilleo, cosa que detesto. Creo que las vivencias de toda persona, el relato de los hechos de su vida, deberían quedar registradas en algún banco de memoria que de fe de que ese ser humano existió no solo en el sentido biológico y jurídico de la vida, si no en el social, en el histórico.... La historia de cada uno está guardada parcialmente y de manera subjetiva en los recuerdos que tienen los que rodearon al protagonista, pero ¿y la historia completa y desde el punto de vista del propio sujeto? Deberíamos ser autobiógrafos por obligación y dejar testimonio de nuestros fallos y nuestros aciertos para enseñanza de los demás, aunque nadie escarmiente por cabeza ajena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario