sábado, 27 de diciembre de 2008

Cierro este blog y abro el Cuadernillo de Cándido

Después de una semana de vacaciones en el blog, me replanteo, ya lo había decidido antes, cambiar el tono del mismo, y para ello, siguiendo mi costumbre, lo cierro y abro otro, que es una forma de intentar un borrón y cuanta nueva. El motivo es que ahora mi estado de resoltero tiene poca relevancia, lo mismo que el que coma un primer plato de lentejas o un segundo de huevos con patatas. Tampoco es relevante la tarea que se realice en el trabajo, a no ser que inicie alguna reflexión de interés común. Hablar por hablar está bien, pero lo es menos dar el tostón con detalles nimios que apenas interesan ni al que los escribe. Por ello emigro con mi modesta música tipográfica al

El Cuadernillo de Cándido en

http://cuadernillocandido.blogspot.com/

donde hablaremos de cosas serias, pero no demasiado, que seriedad y tristeza se confunden frecuentemente.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Despedidas de Navidad

Ante la falta de la propuesta que me apetecía, que hace ejercicio de distanciamiento, elijo entre otras dos sugerencias y me veo confraternizando en un grupo amplio y animadísimo con un inconveniente: que estaba todo bueno y comí demasiado, aunque trate de contenerme. El ratito de bailoteo, en el mismo sitio, nada de discotecas, no compensó el exceso de calorías.

La mañana empezó dura, con los alumnos haciéndolo peor que en días anteriores y es la última sesión con ellos. Quedamos mutuamente preocupados y espero que se resuelva en próximas tutorías. En principio me parecieron buenos, y creo que lo son, pero hay un problema de comprensión que habrá que superar. A medio día, los alumnos de la otra asignatura entregan sus trabajos, que incluyen maquetas, algunas más elaboradas y otras muy rudimentarias. Improvisamos una exposición que permanecerá hasta después de Navidad. A medio día, copita de despedida del área clínica. Tengo ocasión de hablar algo con personal auxiliar que apenas conocía, solo el hola, deme ese instrumental, adiós, de los días de prácticas. Algunas historias son sencillas e interesantes a la vez.

Me interesan las historias de la gente, las normales, las extraordinarias, todas tienen su interés. Evito los aspectos morbosos, si existen, del hecho, porque eso lo acerca al cotilleo, cosa que detesto. Creo que las vivencias de toda persona, el relato de los hechos de su vida, deberían quedar registradas en algún banco de memoria que de fe de que ese ser humano existió no solo en el sentido biológico y jurídico de la vida, si no en el social, en el histórico.... La historia de cada uno está guardada parcialmente y de manera subjetiva en los recuerdos que tienen los que rodearon al protagonista, pero ¿y la historia completa y desde el punto de vista del propio sujeto? Deberíamos ser autobiógrafos por obligación y dejar testimonio de nuestros fallos y nuestros aciertos para enseñanza de los demás, aunque nadie escarmiente por cabeza ajena.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Aborto, sostenibilidad del medioambiente y meditación

A primera hora tengo la clase de Factores socioambientales y retomo el debate del último día: el aborto. Es un tema peliagudo donde los haya porque los unos acusan de homicidio a los partidarios y estos reclaman el derecho de interrumpir el embarazo dentro de un plazo establecido. Me posiciono en el sentido de no aceptar el aborto cuando no afecta directamente a la salud de mi mujer y no concurren los otros supuestos contemplados por la ley, violación o malformación fetal, si ella está de acuerdo. Si no se dan estas circunstancias, animo a ayudar a la prolongación del embarazo y la crianza del hijo o la adopción si estos cuidados no se desean dar. Pero hay que ser sensible a la opción de una mujer de no proseguir su embarazo si no es deseado, dentro de un plazo razonable. Los alumnos en contra del aborto sea cual sea la circunstancia intervienen con firmeza, aunque parecen mostrarse comprensivos cuando se les pide que se pongan en el lugar de las madres afectadas por los supuestos anteriores. Las mayoría de las chicas afirman que en esos casos no lo dudarían, abortarían, pero no están de acuerdo con el aborto como una forma más de anticoncepción, lo que les parece una frivolidad intolerable. La discusión deriva hacia el grado de concienciación de los jóvenes, se les atribuye más responsabilidad a ellas, sobre la necesidad de prevenir el embarazo. No es lo mismo "información" que "concienciación". Aprovecho para hacer hincapié en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual y en la necesidad de usar métodos anticonceptivos de barrera (condón).

Con esta forma de desarrollar la clase se consigue mejorar el desarrollo intelectual de los alumnos, su capacidad crítica, su toma de conciencia de la realidad que les rodea. Además, generan criterio propio y capacidad discursiva, pudiendo poco a poco establecer un discurso propio con un pensamiento algo más complejo.

Durante la mañana, diversas tareas y por la tarde toca un interesante seminario dentro de la misma asignatura. Invito a una militante del grupo ecologista Amigos de la Tierra, que trabaja en acciones locales de pequeño alcance en principio, pero muy efectivas para la sensibilización a la problemática medioambiental. Hacen talleres en colegios, en barriadas, sobre la manera que mediante el consumo desmedido, el despilfarro de la energía la no reutilización de los desechos, entre otras muchas causas, se provoca el hundimiento del habitat que nos contiene. Se emplea un vídeo bajado de Youtube (La historia de la cosas) que recomiendo encarecidamente. Constituye una forma sencilla y eficaz de entender el absurdo de la espiral de destrucción y consumo en el que vivimos inmersos. A los alumnos, como siempre, les cuesta en principio pero poco a poco se van soltando. La chica ecologista sale satisfecha del encuentro.

Escucho un programa, también de salud, en la emisora desde la emito el mío (Radiopolis). Va más en la línea de la meditación, de lo energético, del esoterismo, pero, aunque muy popular, está entretenido. Me hacer reflexionar sobre mi estilo radiofónico, que hay que mejorar pero que tampoco está tan mal.

Me quedo esperando una llamada que no llega y un mensaje que no entra. ¡Ya llegarán y entraran cuando sea, hoy mañana, otro día...! No vendría mal adoptar un poco de la postura yogi que se desprende del programa de radio aludido. Un poquito de calma, que el carma está más lejos. El presentador invita a un ratito de meditación con el séptimo chacra. Me tengo que concentrar en el entrecejo y visualizar..., el azul iñigo y espero a ver que surge en mi horizonte... (musiquilla de flauta y otra resonancia monótona) no visualizo nada porque no me lo tomo en serio, no me puedo relajar mientras tecleo esto (teta y sopa no cabe en la boca)... sigue la músiquilla... un rato largo. Abro los ojos sin haber meditado nada y me dispongo a ir al bareto de la esquina. Al final suena una campanilla y la meditación se ha terminado. Conste que no pretendo faltar el respeto a los que practican estas artes, es que ahora no estoy por la labor, pero no digas nunca de este agua no beberé.


miércoles, 17 de diciembre de 2008

De alumnos, pacientes y existencialismos

La mañana comienza tras una noche de sueño bipartito, con un intervalo de meditación forzosa desde la cuatro a las seis de la madrugada. Este tiempo sería sumamente productivo, en cuanto a creatividad, si lo aprovechara, pero no se debe abusar de la vista, que bastante se quema ya a lo largo del día. Durante el desayuno compartido se toman decisiones conjuntas importantes, para avanzar en cuestiones comunes. Después, camino de la universidad, por impulso giro la bicicleta hacia una barriada cercana y visito por sorpresa a alguien llegado de lejanas tierras que hacía más de dos años que no venía. Nos alegramos mutuamente del encuentro, al igual que el resto de allegados presentes. No esperaban verme allí.

La sesión matinal empieza con una tutoría colectiva (cinco alumnas) que parecen tener buen nivel. Estamos preparando los exámenes de Enero y me gustaría que hubiera pocos fracasos. Me llevo un auténtico berrinche cuando alguno de los alumnos no especialmente torpes fracasa. El problema es que trato de seguir una escuela y unos conceptos más avanzados de los imperantes en el centro y eso genera dificultades de comprensión debido a que se mezclan los detalles de una corriente con los de otra. No obstante, como soy perseverante, creo que algo lograré. La clase ha sido dura. Cuando digo dura, me refiero a que cuesta que mantengan la atención. Está claro que como no la plantee en términos de interactividad, siendo la última de la mañana, no hay alumno que la aguante. El viernes próximo rectificaré.

El almuerzo, garbanzos con menudo, totalmente prohibido en mi dieta: hoy toca trasgresión. Segundo, acedías (o sobra la "s" o faltan acedías por que viene una sola, eso sí, con una guarnición muy elaborada) y postre, tarta de San Marcos, que no engorda por lo pequeña. Como extra, cafelito de verdad, nada de descafeinado hoy, que por la tarde hay que trabajar.

En la clínica, casos interesantes tanto por la problemática como por el tipo de pacientes. lo más destacado, un señor que inicia una necrosis debido a la diabetes y un marino de guerra, que me habla de la ruta de Santiago desde Sevilla y que debe tener un montón de historias que me gustaría escuchar.

A última ahora, una visita familiar para hacer unos deberes en este ordenador. Lo logran a medias. continuarán mañana.

¡La de cosas que se hacen a lo largo del día! Cuando llega la noche, se tiene que hacer una recapitulación para acordarse. Lo malo es que si no guardamos algo de ellas en la memoria ¿qué queda? Forman parte de nuestra presencia o son hechos ajenos a nosotros que pasan sin dejar huella. Es una cuestión recurrente. ¿Cómo aprehender la vida? Casi todo el que opina del tema dice que hay que vivir el momento, ser consciente de lo que sucede, notarlo, sentirlo, degustarlo... valorarlo en si mismo, independientemente de lo que signifique para el futuro, que en cualquier caso es incierto. Me alegro de haber disfrutado de la tutoría, me arrepiento de no haber aprovechado mejor la visita de última hora. No soy perfecto, sería insoportable.


martes, 16 de diciembre de 2008

Dormir solo

Se recomienda que no se tomen decisiones en caliente, tampoco que se digan cosas de las que luego uno se pueda arrepentir. Por eso no voy a tomar ninguna decisión ahora, excepto la de si cojo un libro para leer, pongo música o escucho la radio cuando me acueste. Así mismo, solo voy a comentar algunas de las incidencias más interesantes del día, las ha habido, omitiendo los aconteceres más intimos en los que puedan verse involucradas terceras personas. Por si alguien lo está pensando, no se trata de "eso".

El programa de radio ha salido bien porque la suerte ha acompañado un poquito. La primera parte la tenía grabada desde el viernes: un experto en tabaquismo que ha ilustrado magníficamente la problemática y sus s0luciones. Lo más destacado es que el tabaquismo es una epidemia que mata a más gente en el tercer mundo que el hambre y que está relacionado con una gran parte de nuestras enfermedades. Recomienda que el fumador haga una lista con las ventajas de dejar de fumar y otra con los placeres obtenidos, y compare. La segunda parte la iba a desarrollar yo, era sobre drogodependencia, pero en el último minuto llamó a uno de los expertos que había tratado de localizar y preparamos la entrevista. Era de "Proyecto Hombre" y tenía amplia experiencia como terapeuta de esa organización. Nos advirtió de que debíamos considerar el consumo de cualquier estupefaciente como un riesgo y de que la asociación de consumo con ocio, diversión, éxito, etc. era nefasta. Si alguien para divertirse, por ejemplo, consumía cualquier tipo de droga, estaba cercano a la dependencia.

Después ha tocado examen, el de diciembre. Me llevó tres horas preparándolo y solo se presentan dos alumnas. Casi me duermo en la clase, pues el ordenador del aula estaba lentísimo y no había forma de trabajar en la red. Corrijo sobre la marcha uno de ellos y lo suspende, aunque no es pésimo. Le adelanto el resultado y la emplazo para la revisión: al final, probablemente apruebe, pero le daré un buen repaso a la materia clave. Por lo menos, haber si así termina de comprender algunas cosas esenciales que aun no domina.

Por último, de vuelta al estudio después de un encuentro que no ha lugar relatar aquí, me propongo un lavado de dientes y meterme en el sobre directamente. A ver si avanzo unas líneas de Saramago, que lo tengo olvidado (perdonen el ripio). Mañana no tengo que poner el despertador, al menos dormiré, dormitaré o retozaré hasta que me plazca, dentro de un orden. Eso sí: solo, que lo de volver a dormir acompañado va muy para largo, o quizás no llegue nunca. ¡Cualquiera sabe lo que nos depara la vida!

lunes, 15 de diciembre de 2008

Largo día de invierno

El día comenzó hace mucho tiempo. Tanto que aunque se que es lunes, por momentos me parece que estamos ya a miércoles. Tampoco es cuestión de tragarse tres jornadas sin vivirlas. Ha habido de todo, clase, debate, atención sanitaria, comida familiar, bricolaje fallido (el tapicero no había abierto su taller) charla con el hijo y copita de fin de día.

Lo mejor, ver cómo el chico le pone afición al asunto sobre la temática del curso que está haciendo. Ya empezamos a hacer planes juntos. Lo peor... nada que pueda contar (tampoco son muchos los sucesos originales, o al menos a mí no me lo parecen).

Desde fuera nos llegan noticias de un listo que se ha embolsado 33.000 mil millones de euros. Los timados son peces gordos que se las dan de sabios de las finanzas. Al final, terminaremos pagándolo los ciudadanos en forma de subida de impuestos y peores servicios. Hay que cambiar el capitalismo. No nos sirve porque nos tiene fuera de juego. Ellos, los poderosos, son libres de tomar las decisiones que les afecta a ellos... y a nosotros. La próxima vez que compren acciones, que nos consulte, que puede que tengamos nosotros que apechar finalmente.

Sigue haciendo frío. Nunca antes había pasado tanto frío. Dicen que tampoco las temperaturas fueron tan bajas. Puede que el primer invierno después de los cincuenta sea más duro porque se tiene menos energía. Sin embargo, hacía tiempo que no me sentía con tal capacidad física, fruto del uso de la bicicleta y de las marchas a veces largas por terrenos agrestes. Mañana empezará a mejorar el tiempo y nos podremos quitar alguna capa de cebolla extra con la que nos protegemos. Las que están dentro de la piel son más difíciles de remover porque , no sabemos como hacerlo o no nos atrevemos.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Cine, radio y literatura

Hay días que parecen noches y noches que parecen días. Lo digo por el sueño. Por la noche me paso la mitad del tiempo despierto y durante el día me duermo a cada rato. Lo peor ha sido que he quedado para ver Il Divo, la película que relata la degeneración de la Democrácia Cristiana Italiana, en versión original subtitulada. Era realmente buena, con una fotografía novedosa e impactante y un casting espectacular, pero he estado toda la sesión dormitando. Creo que he llegado a roncar en algún momento. Esas invesiones del sueño dicen que constituyen un signo de depresión. Puede ser aunque yo las relaciono más con el que no se duerma por la noches simplemente por que se acumulan las preocupaciones, en diversos frentes, y uno se desvela. Durante el día, esa vigilia pasa factura. Ahora tendré que ver de nuevo la película.

Por la mañana, bricolage en solitario. He realizado la mitad del trabajo y mañana haré al otra parte, cuando compre una pintura especial antihumedad, de las de verdad, no las que se desprenden en cuanto te descuidas. Esta tarea solo la puedo hacer si me acompaña la radio, inseparable amiga que no pide nada y que te da lo que le solicites con tal de cambiar el dial. Es muy instructivo analizar los distintos estilos de locución de diferentres comunicadores. Los hay que son francamente malos, sobre todo los que se dedican al futbol, pero otros resultan de una brillantez casi perfecta. Les distingue su timbre vibrante, su tono sugerente, su registro rico en matices, y sobre todo la expontaneidad y riqueza en las expresiones, fruto no solo de muchas horas de micrófono si no de mucho tiempo de socialización con todo tipo de gentes. La escuela de la radio está en la calle.

Hago una visita familiar, un poco tarde ya, y están bien. Me retiro tranquilo a mi espacio, con ánimo para enfrentar la semana, la última antes de la Navidad. ¡Parece que fue ayer cuando celebramos la anterior! La vida no es más que una sucesión limitada de veranos, navidades, hipotecas y presidentes de gobierno.

Tengo la lectura abandonada. "Todos los nombres" de Saramago me espera con a penas veinte páginas leidas. Está encima de la minúscula mesilla y parece mostrárseme como una hembra en celo, receptiva a mis caricias y mis manejos. El tema tampoco es muy lividinoso que digamos, pero está escrito con la elegancia sobriedad del autor lusitano. Quizás sus páginas mejoren un poco la discreta calidad de mis textos. el calificativo de "discreto" ya es bastante autocomplaciente, pero tampoco es cuestión de flagelarme. Ya la hace la aventura cotidiana todos los días, y que no falte, señal de que estamos vivos.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Trabajo, película y salida nocturna.

Uno de mis sueños es trabajar codo a codo con mis hijos. Algo de eso he consiguió hoy, a pesar de algún momento de desacuerd. La mañana se ha pasado en instalar a medias un sistema de diagnóstico, con la ayuda de uno de ellos. Mañana espero terminarlo o dejarlo casi listo. Me satisface saber que todavía me queden recursos imaginativos para obtener resultados que a otros les cuesta mucho más.

El almuerzo en familia ha sido netamente bueno, ha habido de todo, y la sobremesa, larga y gratificante. De vuelta al estudio, un poco de vídeo, una de "Hercules Poirot", que hace tiempo que no veo nada en la pantalla. Dicen que la televisión está perdiendo audiencia por culpa del internet. Creo que es verdad. Por eso la TDT pretende explotar la interactividad, para competir con el ordenador. De todas formas, dentro de poco la pantalla será la principal ventada del hogar, sumándose en ella la televisión, el vídeo y el propio internet.

La salida nocturna, la mar de tranquila. Sorprende ver las calles casi vacías. Está claro que la gente ha buscado pantallas para ver el Barça/Madrid (2-0) . Tenemos a un amigo enclaustrado por unas oposiciones laborales. Se incorpora otra persona, entrañable, y los tres nos dedicamos a tapear y a charlar de temas intrascendentes. Se conversa sobre cualquier cosa que surja Lo suyo es que el tema interese un poco a todos. Solo hace falta estar medianamente informado, a ser posible con objetividad. Para eso hace falta capacidad crítica y de análisis; la Universidad no enseña eso, por lo que cada uno ha de adquirirlo por su cuenta: programas de radio de calidad, lectura más allá de los titulares y conversación que no sea de futbol ni de famosos son la mejor fórmula. Además, cuando se le coje el gustillo, se pasa bien.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Frío y pedantería

Hago la vuelta rencofortado, a pesar del frío, de la calle solitaria y de la iluminación a medio gas. La visita familiar me ha reportado la suficiente calidez como para hacer el trayecto sin que se me congele el alma. ¡Toma ya discurso pedante! Rectifico: sin que la tristeza me amilane ¡Tampoco queda! Lo intento de nuevo: sin que se me resienta el buen estado de ánimo.¡Mejor! En mi cubículo pruebo una morcillita de Burgos a cuyo sabor no estoy acostumbrado, una naranja con el cítrico muy alto, se ve que son de antes del riego por goteo, y me reservo un rosquito de vino para después. Lo peor es que no tengo previsto mucho ejercicio físico para el fin de semana, haber como canta la báscula.

La mañana, algo dura. Llegué diez minutos tarde, una barbaridad para mí, y empecé a batallar con los alumnos en la sesión clínica. No han estado mal, algunos muy bien. Este grupo, ya lo he comentado, es especialmente bueno y está motivado, aunque siempre hay quien falla. Después, contactos con gente. Consigo hablar con un experto en tabaquismo al que le grabo la entrevista por teléfono: el en su despacho y yo en la emisora. Me parece un tío enrollado, que se decía tradicionalmente. Queda bien en la entrevista y se ofrece en seguir colaborando en otros espacios. Habrá que trabajar el tema que promete mucho.

A mediodía, comida en toda regla en el restaurante/cafetería de siempre. No está mal, muy casera.
Por la tarde, encuentro con los compañeros de la clínica. Aprovecho que una amiga quería venir a ver lo que tenía, y ensayamos los nuevos protocolos con ella. Se presta encantada por verse rodeada de profesionales tan solícitos y nosotros también por tener una paciente tan amable. Después, cada uno a su casa y Dios en la de todos. en mi caso, mi casa ya no es mi casa y Dios está a lo suyo. Pero no me quejo. ¡Que se ocupe de otros que lo necesitarán más!

jueves, 11 de diciembre de 2008

Ceramistas y alfareros

Al final medio me he enterado de la diferencia entre ceramistas y alfareros. Los alfareros usan torno y sus utensilios tienen una finalidad práctica, en principio. Los ceramistas no tienen porqué usar torno y la pretensión suele ser artística. Eso me lo explicaba una ceramista que tenía mucho respeto por los alfareros. Estábamos en la exposición de una artista de la cerámica que trabaja el barro para dar rienda suelta a sus sentimientos, a sus emociones y a lo que quiera. Luego cuece la pieza en un horno, la pinta con extraños esmaltes y la vuelve a cocer. Las ha expuesto todas en el salón municipal de un pueblo del Aljarafe, una antigua almazara que aun conserva las tinajas y las piedras de moler la aceituna. Conforman conjuntos escultóricos que tratan de transmitir conceptos como "caminamos", reflexión, "guerra no", etc. El ambiente es sencillo y amable, lejos de la afectación y la pedantería propias de otros eventos de no más merito. Gente que no va de nada, que quieren admirar y apoyar a la expositora y se alegran de volver a verse después de muchos años: varios de ellos fueron antiguos alumnos de la escuela de Artes y Oficios. Fui allí por que la persona a quién llamé primero no estaba disponible.

Antes había quedado a las siete y media de la mañana con compañeros para acudir a unas jornadas de encuentro con los fabricantes de un sector de interés. Las dos conferencias estuvieron bien y mejor aún el debate posterior. En la comida de trabajo, comí poco, me senté adrede con los fumadores porque me interesaba charlar con alguien de Cataluña que me llamaba la atención. Me dijo que su cometido como consultor era detectar las posibilidades que tenían las distintas artesanías que aún abundan en el sur para su desarrollo empresarial. Era, según deduje de sus explicaciones, una forma de tratar de sustituir la perdida de actividad industrial que provoca la salida de los fabricantes de coches del país, con el motivo/pretexto de al crisis. Me asombra la capacidad que los empresarios, u organismos de apoyo de estos, tienen para analizar los sectores productivos y el mercado con miras a largo plazo. Me fascina la cultura de empresa e innovación que tienen, no solo los líderes sino también la gente de a pie. Aunque por estas latitudes aún estamos muy atrás, hay que aprender.

Me acuesto pronto (a las una) y me doy cuenta que no he gastado ni un duro. Las últimas cervezas con tapas -las de todo un grupo- las ha pagado una señora que se ha dado el gustazo de reirse de la crisis. El resto, la organización de la actividad empresarial: me lo he ganado. He generado conceptos, ideas y acciones que los demás no siempre saben captar. En Andalucía nos falta cultura de trabajo en equipo. Habrá que despabilarse. Menos cerveza en el bar y más reunión de trabajo, pero productivo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

A Valverde

El contrapunto del suculento almuerzo de ayer es la empanada gallega de emergencia, acompañada de minitetrabrik de piña, flan y pistachos, en mi despacho. No está mal excepto que, como los niños chicos, derramo el caramelo del postre sobre mi sillón, en un sitio tan indiscreto que parece cualquier cosa menos caramelo de flan. Mañana me llevaré un quitamanchas, si bien mi experiencia es que estos productos magnifican los lamparones más de quitarlos.

Contacto con la diseñadora local más conocida, a ver si quiere o puede venir a charlar con los chavales . El problema es que su estilo de producto no coincide con el ideal en cuestiones de salud y quizás por eso no venga. Los alumnos está ilusionados aunque algunos ponen objeciones al trabajo de fin de carrera. Dicen que hacer manualidades es cosa de niños.

La consulta está tranquila, pero no faltan pacientes., aunque menos que otros añor por esta època. Tratamos de atenderlos lo mejor posible y eso parece dar resultados. Tenemos que introducir elementos innovadores y ya tengo alguna idea. No obstante, las actividades en general están bajo mínimos y la nuestra no lo es menos. Dicen que es la peor crisis de los últimos sesenta años. O sea que lo peor está por venir: no quiero pensar como irá el año próximo y los siguientes.

Alguien me llama y nos tomamos una cerveza y un "rivera" (Rivera del Duero) después, con alguna tapa de diseño y un queso de los de toda la vida. Como siempre con esta persona, la conversación es un placer en el más gozoso e inocente sentido de la palabra. Da gusto. Hablamos de lo humano -el trabajo- y de lo divino -el amor- con la misma naturalidad. Insiste en pagar, no se como vamos a expresar los hombres nuestra hombría cuando no caben ya estos gestos.

Mañana vamos a Valverde para un encuentro con empresarios. Lo peor, hay que estar a las siete y media en el punto de encuentro. Esperemos que merezca la pena.

martes, 9 de diciembre de 2008

Plan B

Una nueva amiga me gestiona, con dedicación y amabilidad, una entrevista con una experta en el tema del día para mi programa de radio, "Tranquilidad y buenos alimentos". Cuando la llamamos, ya en antena, el teléfono no coincide, suena a fax. y se va al garete la programación. El plan B es una copia de la entrada a este blog "Micromanual contra la depresión". Cuando numero las sugerencias que propongo me salen treinta. Un número feo para venderlo como un paquete sugerente. No obstante, su desarrollo me dura toda la hora, con breves intervalos musicales, y resuelvo la ausencia de la invitada. Se cumplen los objetivos generales, referidos a una visión holística de cualquier problema y de su tratamiento desde los distintos frentes, no tanto el específico, que era divulgar la prevención de la drogodependencia. Cómo soy un perseverante inconstante, volveré a montar el programa el próximo martes. En internet se puede oír en Radiópolis.org, según me dicen, aunque no lo he escuchado aún. En onda es en 98.4, en Sevilla.

Volviendo al Micromanual, ese texto de autoayuda improvisada y sin pretensiones puede ser una forma simple de enfocar los problemas cotidianos. Aunque resulte obvia, todo lo relacionado con el sentido común lo es, es útil que nos recuerden lo que ya sabemos pero olvidamos aplicarlo cuando toca. En muchas ocasiones, más que informar hay que persuadir. No es fácil: en mi caso me propongo vivir a un ritmo más relajado, cómo aconseja todo el que opina sobre la cuestión, pero me acelero con más frecuencia de lo debido. Especialmente cuando se trata de comer despacio, algo esencial para la buena alimentación. Hay días en que no tengo mucho tiempo pero en otros no me mete prisa nada ni nadie, solo yo mismo.

Hoy me toca pedazo de almuerzo, con puchero calentito donde destaca un trozo de morcilla serrana totalmente pecaminosa: mi colesterol debió tocar las palmas. De segundo, una carnecita en salsa con patatas a lo pobre y para terminar un pudin de chocolate de postre. Cerveza sin alcohol: total, 6 euros. No les digo el sitio que se llena y suben el precio. Me acuerdo de las hambres de Carpanta. Antes era por que no había nutrientes, ahora porque, a pesar de la crisis, comemos más de los que quemamos. En mi caso. como siga con estos festines mando al traste el control del peso y, en parte, el de mi sempiterna barrigilla cervecera, ambos muy controlados últimamente. Prometo que hoy me comporto. Bueno, otros días toca empanada gallega de Mercadona en el despacho, cuando me quedo a trabajar.

Pierdo la tarde en labores que no me corresponden, supliendo a alguien enfermo de la consulta. Por la noche, tiempo familiar, que detraigo de otras actividades pero que es tan necesario como reconfortante.

A última hora contesto un correillo que me adjunta una foto preciosa, de auténtica profesional. Cada uno debería tener alguna forma de expresión artística que le permita sublimar las tensiones del vivir. La fotografía es un ejemplo al alcance de todos. Solo hay que desarrollar sensibilidad y un poco de técnica. En mi caso tendré que seguir mejorando mi pobre estilo literario, no tanto para llegar a deleitar como para no aburrir.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Máscaras

Las calles del centro aparecen llenas de gente que va, que viene, que permanece frente a los barecillos de la plaza, sosteniendo los vasos de cerveza medio llenos, medio vacíos, con el último culín, mientras el voluntarioso del grupo se pelea por un puesto en la barra y por un camarero que le preste atención. Tras su ratito de poner cara de desmayado, consigo unas cañas y unos montaitos y puedo proveer al personal. Repetimos la operación en un par de sitios más y me doy por alimentado, solo a falta del descafeinado y de las pastitas. Sin algo dulce no se completa el almuerzo. Reflexiono sobre la aparente salud consumista del gentío y me percato de que están los mismos de siempre, pero un poco más comedidos a la hora de pedir. Horas después, en un ratito de gratísima compañía, coincido con la persona con quien converso que si no se mueve el dinero, si la gente no gasta, no consume, la crisis se agudizará in extremis.

Lo mejor de la conversación del medio día gira en torno al comportamiento social. Se discute sobre si interpretamos un papel o nos mostramos tal como somos. No hay consenso, pero llego a mi propia conclusión de que, si no se tiene confianza o se está inhibido por cualquier motivo, adoptamos una imagen diferente a la natural en nosotros. Sin embargo, si estamos a gusto, relajados, confiados y en sintonía con quien hablamos, nos quitamos la máscara y nos comportamos con espontaneidad. No hemos descubierto nada nuevo pero la cuestión no está tan clara para todos. Hay algunos que no se despojan de su disfraz en la vida. Se les pega tanto a la piel que llegan a creer que son ellos mismos. Cuando se lo quitan, hecho jirones, descubren que lo que tienen dentro es amorfo o está vacío. A ver en que boutique encuentras algo con que tapar a un ser así. Cuestión de mirar por las tiendas del centro.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Lluvia fina

Me levanto muy temprano después de haber dormido poco, que es lo normal para mí ahora, y preparo a toda prisa los sempiternos bocadillos de jamón cocido y queso en lonchas. Salgo al punto de encuentro y mis amigas me recogen casi con puntualidad. Luego, en el autobús, veintitantas personas, esta vez más hombres que otras veces, aunque ganan las mujeres por mayoría. En la ida, una densa niebla sugiere, siguiendo el refrán, una tardecita de paseo.

Cuando llegamos empieza a lloviznar, a veces de manera un poco más intensa, otras apenas perceptible, pero siempre constante. La climatología crea una atmósfera especial en la ruta. Nos transporta a tierras gallegas y es como si en un instante fuera a aparecer el sacahuntos, el bandido Malatesta o alguna meiga de las que pueblan los paisajes imaginarios de Galicia. Atravesamos farrallones, umbrías, laderas escarpadas y frondosas, avanzando por caminos empedrados, senderos resbaladizos y alguna que otra verja cerrada con candado. Alrededor, el bosque permite por momentos ver las vaguadas y las riveras cuarteadas por huertos, semiabandonados algunos, primorosamente labrados otros, que jalonan el riachuelo que les da vida. En la otra cara del valle, distintos tonos de verde oscuro, debido a la sombría luz del día, con múltiples tintes ocres de otoño. El aire, húmedo y fresco. La neblina de fondo añade una nota profunda a esta sinfonía de agua y vegetal que dirige el persistente chirimiri, al que llaman también calabobo.

La lluvia fina es signo de perseverancia, de tesón, de fe en alcanzar el fruto trabajado y merecido. Llueve sin estridencias, sin hacer daño, pero termina permeando hasta lo más hondo a quien cubre. Tiene también algo, mucho, de sensual, por la humedad cálida con que impregna. Veo a alguna mujer calada de esa lluvia fina, con aire de resignada aceptación, que me conmueve de una manera especial. Me sugiere el olor que debe tener el heno humeante de vapor en el establo de las vacas nobles. No recuerdo haberlo olido nunca, pero me parece que lo he leído en alguna parte.
Ha sido una ruta, eso sí, poco propicia para hacer nuevas amistades porque había que estar pendiente de donde se pisaba y el gorro del chaquetón apenas dejaba ver las caras. De todas formas, hoy, con la gente que ya conocía tenía bastante.

A la vuelta, instalado en mi cubículo, hago y recibo una llamada rápida y grata. Se que voy a desajustar el ritmo del sueño, pero no hay que agobiarse, que es peor. El Sevilla ganó ¡bien! el Betis empató ¡bueno! los demás equipos andaluces perdieron, creo, ¡que se le va a hacer!. No soy un forofo del futbol, pero hago patria y prefiero que ganen todos los andaluces.

¡Ah! Al final, como es de suponer, no hubo tardecita de paseo, aunque ha resultado igual de grato y será una jornada difícil de olvidar.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Sábado sabadete...

Camisa nueva y ... pues no, la camisa está limpia pero no es de estreno, y del resto del dicho, nada e nada. Hogar por la mañana, comida familiar al medio día, por el centro de la ciudad, descanso y salida nocturna en plan "tíos solos", que hoy se ha terciado la tertulia masculina, en la que se ha hablado de todo un poco, pero sobre todo del amor, en su versión más popular.

Nunca se hablará bastante del amor, así como nunca se escribirán suficientes libros sobre el tema. Cada uno arrastra su ristra de enamoramientos y desamores (unos más que otros), y todos cuentan la feria como les va. Los hay que apenas han tenido episodios que originen resentimiento y otros que tienen desconfianza y recelo para mucho tiempo. En mi caso estoy en un periodo de transición que no se si será una línea recta o un círculo. El tiempo, no mucho, lo dirá. Discutimos sobre eso, sin entrar en detalles.

Mañana toca excursión, senderismo de dificultad media: catorde quilometros por la sierra norte de Huelva. Hay que dormir. Buenas noches.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Genio y figura

Cuando la jornada es apretada o se está mucho tiempo fuera de casa, el viernes por la noches se plantea el dilema de si salir fuera o disfrutar del rincón que tan caro cuesta y tan poco partido se le saca. Hoy he optado por no aceptar la invitación a salir con un grupo de nuevos amigos y quedarme "recogido". Esta palabra tiene otra acepción en el acervo popular y es el vivir casado, en el hogar, con una vida estable, cuidando de los hijos, pasadas ya las noches de parranda y desenfreno. Los tiempos son los que son, y ahora "recogido" puede significar quedarte solito en lo que llames casa, reflexionando sobre los abatares de la vida o navegando por internet, que unas veces te lleva a templos de santidad y otras a antros de perdición. De vez en cuando hay que perderse un poco, que ya alguien nos encontrará.

Así termino hoy este día, que empezó con una sesión clínica dura, ¡eso sí!, con gente por la que merece la pena dejarse el pellejo, que hay alumnos cuya calidad se les ve venir. En este grupo hay varios que serán unos profesionales como la copa de un pino, sobre todo una chica que es casi perfecta (la perfección absoluta no existe conmigo) y para la que tengo reservada ya una matricula de honor. Es buena en todo, incluso en lo modesta y sencilla. Otros dos chicos, ya algo más mayores, son también magníficos y un buen número más serán asimismo excelentes profesionales. Así da gusto trabajar. Mi trabajo ahora va muy bien, no me puedo quejar.

Luego, unos tramites y después un rato con el abuelo, que ha dejado su querido campo para venir a visitarme. El hombre, que cumple estos días los ochenta y cinco, está más mayor pero sigue lúcido y con total autonomía. Es una de las personas más inteligentes y buenas que existen y es opinión compartida por todos los que le conocen. Todavía mantiene la ilusión por el vuelo y disfruta pilotando la avioneta del aeroclub, bajo la supervisión de su otro hijo. Los aterrizajes resultan un poco duros, pero no nos salimos de la pista. Cualquiera diría que fue piloto de guerra. ¡Pues no! sacó su licencia a los 68 años, después de que a un servidor la crisis de los treinta le diera por volar y él dijera que ya era hora de cumplir el sueño de su vida. Y sacó su título de piloto privado y hasta se hizo una tarjeta que ponía "Fulanito de tal" Piloto Privado.

Después de la última clase, que tampoco ha estado mal, encuentro con los nuevos amigos, que me acogen con una cordialidad exquisita. Comemos juntos y me invitan a seguir luego por la noche. Pero tengo ganas de quedarme en mi rincón, tranquilo, y disfrutar algo de la música, la lectura... Al final ni escucho tanto ni leo mucho, pero bien. Es posible que la ansiedad de los primeros tiempos vaya dando paso a un cierto sosiego, sin que ello suponga apagar el espíritu inquieto que con el que uno nació. Genio y figura...

jueves, 4 de diciembre de 2008

La Ola

Los alumnos ya saben distinguir a groso modo, en relación con el ser humano, entre los fenómenos naturales, los fenómenos culturales y, sobre todo, empiezan a tener conciencia de la gran cantidad de situaciones que entendemos como naturales que tienen en realidad un fundamento puramente cultural, creado por el propio hombre y no por naturaleza. Ya saben que la apariencia externa, que conocemos como raza, no tiene influencia en el comportamiento, sino que este está condicionado por la sociedad en la que se educa y por la personalidad psicológica del individuo. También que los valores ideales no son más que normas de carácter etnocentrista que impone al resto del mundo la sociedad occidental de ascendencia judeo-cristiana. Y así muchas cosas más. También empiezan a reinterpretar contenidos audiovisuales que antes daban por verdades absolutas. Da alegría, aun cuando tienen lagunas inexplicables. Por la mañana, en clase, tratamos sobre cuestiones de sociedad y salud y por la tarde, un largo seminario donde se analiza críticamente un documental que estudia al hombre como un animal más, comparándolo con los otros animales.

Voy al cine solo, aprovechando que salgo pronto del seminario, porque empiezo antes. Me meto en la Ola, versión subtitulada de una reciente película alemana. Creo que debería ser vista por todos los jóvenes, sobre todo lo que tienen devaneos totalitarios, muy probables en estos tiempos en que la crisis acentúan el paro y la inseguridad, por lo tanto el racismo y la xenofobia. En la sala solo otra señora y yo. Me sonríe al final, aunque no le había dirigido la palabra. antes Hacía tiempo que no iba al cine. En la pequeña pantalla del ordenador o TV pequeño no tiene gracia.

Improviso el almuerzo en un buen bar de tapas, y la cena en el bareto de la esquina, donde cada vez más, coincidimos los mismos. Inevitablemnte se irá expandiendo el circulo social hacia la gente más inmediata, aunque para ello se tiene que hacer el esfuerzo de ser sociable. Los hay que pasan toda la vida a tu lado como extraños y los que enganchan en diez minutos, depende del individuo y del ambiente. Habrá que elegir. El ambiente es el que es.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Temerario vs valiente

No pensé que fueran tantos los alumnos matriculados. El autobús iba casi lleno, cincuenta en total. Después de esperar a dos rezagados salimos para Valverde a ver la fábrica. Se respiraba el ambiente festivo propio de quien va por primera vez a la playa en los felices años cincuenta. Al llegar costó trabajo organizar a tanta gente, pero finalmente todos pudieron ver los distintos procesos de fabricación. A continuación hice un resumen del procedimiento y luego vino lo mejor: un grupito de alumnos hizo una demostración en vivo de su arte, acompañados al cante por una de ellas. Para terminar, la bailaora se arrancó por bulerías, acompañada por la cantaora, y brindó uno de los espectáculos improvisados con más salero que he visto. Por último, visitamos un laboratorio no muy grande pero novedoso. Los alumnos volvieron contentos y todo transcurrió sin ningún incidente.

Lentejas rápidas y pavía de merluza, exquisita, deprisa, deprisa. Buenos alimentos, pero de tranquilidad nada. La tarde en consulta bien, con algunos problemas con los equipos. El mantenimiento, sí se descuida, fastidia y da mala imagen. Mucho, mucho frío en la calle. Por la noche el tiempo mejora, lo que sirve de pretexto para unos vinos como antaño: agridulces en principio, más serenos al final.

Reflexiono, al hilo de no se muy bien que, sobre esos conceptos cercanos en lo superficial y distintos en el fondo. Hemos tratado la diferencia entre listo e inteligente. Es listo el que pretende un bien propio, no importan los demás, a corto plazo; Es inteligente el que busca el bien propio dentro del bien común y a largo plazo, por ejemplo. Hemos comentado la distancia entre el placer y la satisfacción: placer como goce de los sentidos por el medio que sea, no importa el antes ni el después, ni tampoco el aporte personal que se obtenga o deje de obtenerse; satisfacción como el sentimiento de plenitud por el logro conseguido tras el esfuerzo, por poner un caso. Hoy se me viene a la cabeza la diferencia entre valentía y temeridad, como dos conceptos y vivencias cercanas pero distintas en el enfoque y en los resultados.

Temerario es el que por impulso, sin pensar en el alcance de sus decisiones en otras personas ni en si mismo, realiza actos que conllevan riesgos no calculadas y con alta probabilidad de que ocurran, para obtener hipotéticos beneficios que, vistos objetivamente, ni son realistas ni merecen la pena aunque se alcanzaran. Suele ser temerario el que ignora la realidad de fondo, no analiza la situación y no mide bien sus fuerzas, creyéndose sobrado de ellas.

Valiente es el que, después de estudiar la situación, de medir sus fueras, toma una decisión asumiendo riesgos calculados en busca de un objetivo factible e interesante, y que tiene preparada una alternativa por si la aventura no sale bien. Conoce las dificultades que va a asumir, sabe que si no funciona, la situación no será catastrófica, procura que en ese caso no afecte a terceras personas y, lo más importante en el valiente, sabe rectificar a tiempo si se da cuenta de que la cosa no va por buen camino.

El temerario es tozudo, impulsivo, ignorante y loco; el valiente es firme, sereno, reflexivo y prudente. El temerario arrastra al desastre a los que van con él. El valiente termina consiguiendo sus logros y hace partícipes a los que le rodean.

Estos tipos son dos extremos teóricos, porque los humanos no somos perfectos y a veces, entre el valiente y el temerario solo se interpone una delgada linea roja, del color que tienen las lágrimas cuando se hace complicada la vuelta atrás.

martes, 2 de diciembre de 2008

Placer, satisfacción, drogodependencias

Hay testimonios firmes y sinceros que nos impactan. Hoy ha intervenido en el programa de radio (Radiópolis Sevilla, 98.4 Martes a las 12 y jueves a las 8 de la mañana) un señor que ha logrado rehabilitarse después de treinta años padeciendo la losa del alcoholismo. Su testimonio ha sido inmejorable tanto por la claridad de sus ideas como por la calidad humana con que ha revestido los fríos datos.

Vivimos en una sociedad hedonista y consumista que basa la felicidad más en el placer inmediato y fácil que en la satisfacción por el logro tras el esfuerzo. El placer es básicamente instintivo y visceral mientras que la satisfacción es un sentimiento asentado en la voluntad y en el cumplimiento. Hace falta placer, por supuesto, pero sin satisfacción, nos queda un vacío permanente e insondable que ningún estímulo puede llenar. Ya se que puedo confundir placer con goce físico y que hay placeres de orden superior (los que proporciona cualquier tipo de arte) pero aún en este caso, es insustituible la conciencia del fruto del trabajo bien hecho, del deber cumplido, de la culminación de algo que uno ha creado, del resultado positivo de una acción...
El consumo de estupefacientes y/o alcohol es una forma fácil de tratar de escapar del vacío causado por la falta de satisfacción. También de eludir el enfrentamiento a las situaciones más o menos complicadas que nos plantea la vida, que son parte de ella.
Pero el alcohol o las drogas, utilizadas fuera de su contexto cultural que las integra de manera sana en la vida cotidiana, constituyen una trampa que, debido a los daños corporales, mentales y sociales que ocasiona, es mucho más terrible que los problemas que trata de soslayar y provoca muchas más amarguras que los placeres que pretende proporcionar. La hoja de coca mascada por un campesino boliviano en las altas montañas no hace le daño, pero la cocaína esnifada por un estudiante de instituto termina destrozándolo. Unos vinos en una ocasión concreta, acompañando a una buena comida, no son malos. Una botellona tras otra, acaba por arruinar a esa potencial ingeniera o a ese posible médico. Fuera de su moderado uso tradicional, las sustancias embriagantes y euforizantes son terriblemente dañinas. Convierten a la gente en una ruina física y en un giñapo social.Y ¡¡¡ mucho ojo que todo comienza con esas copitas, más de una, con los amigos y esas cervecitas, más de una, preparando la comida!!!. Sin darnos cuenta, se entra en la dependencia, en eso coinciden todos los que la padecen. El alcoholismo está al alcance de cualquiera. El enganche con las drogas, también. Manuel nos dio testimonio de ello, espero que los que nos escucharan se conviertan en propagadores de estas advertencias.

Una persona amiga pasó por el trance de un juicio de divorcio. Es doloroso tener que llegar a esto, soy un convencido de que un matrimonio si no es para siempre es un fracaso. La animé a que, por lo menos, tratara de llegar a acuerdos, pero al parecer no lo logró. Es duro tener una relación hostil con quien se ha compartido tanto. Falta bondad e inteligencia por alguna de las partes.

La tarde me pareció perdida porque me dedique a recorrer en bicicleta un polígono industrial buscando un determinado taller de reparaciones. No lo encontré, pero me di cuenta de que estuve pedaleando una hora, lo que me sirve para contrarrestar los excesos culinarios del fin de semana.

A última hora, una cervecita tempranera, una sola, con una persona algo especial para mí. Me advirtió sutilmente sobre la manera en que estaba llevando mis asuntos. Tomé nota y se lo agradecí, aunque las decisiones he de tomarlas yo, lógicamente. Fue un detalle que me llegó.

Haciendo balance me doy cuenta de que tengo asuntos importantes, de orden práctico, abandonados. Debe ser que no son divertidos y que rehuyo inconsciente, o conscientemente, de ellos. A ver si reconociendo el hecho conjuro la apatía. A la primera ocasión, me monto musiquita buena y les meto mano. Esta expresión tiene connotaciones sensuales en el ámbito popular que tampoco hay que desdeñar. No todo va a ser satisfacción.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Otro lunes

Los lunes empiezan bravucones en la actividad. Una clase mañanera donde hay que despertar a la chiquillería para toda la semana. La sesión es una puesta en escena sin guión porque la forma de trabajar es atípica. No hay un tema específico del día sino que el temario se va desarrollando a medida que surgen las cuenstiones en el debate. Al final , sale un pudín muy compelto entre mis disertaciones más o menos improvisadas, el comentario de los artículos de opinión y el debate propuesto. Hoy tocaba el Sida, ya que es el día mundial de esa enfermedad, aunque casi no da tiempo a tratarlo. Los alumnos están mejorando su nivel; he leido blogs interesantes, muy prometedores y los artículos comentados son variados y oportunos.

El resto de la mañana, demasiado tranquilo, acorde con los tiempos de retraimiento que estamos viviendo. El frío pone de su parte también, un frío atormentador y paralizante, de los que no recuerdo haber sufrido nunca.
Toca comer bien: lentejas riquisimas, salmón delicioso y pudin de postre. Para beber, zumo de tomate. No pega pero no me importa. Es curioso que el menú más económico de la ciudad esté servido por un camarero con las maneras propias de un restaurante de cuatro tenedores.

(Suenan enl a radio noticias económicas de corte fúnebre con un tono de resignación estóica que entristece más que consuela. Definitivamente hay que reinventar el capitalismo).

La tarde transcurre sin ningún logro productivo, paralizado por la adversidad climática que vuelve inhospito mi cubículo. Falta crear hogar, falta dar habitabiliad a todo este espacio. Del próximo puente no pasa.

A última hora, un encuentro casi improvisado me resulta especialmente gratificante. Me sirve para afianzarme en la línea que quiero seguir. Por otro lado, tengo varios correos pendientes, también de gente entrañable, amigos todos.

Vivir este día ha sido una buena e inevitable opción, aunque muchos de sus sucesos sean más una lotería que una decisión libre. Ya pasé la etapa donde creía que la libertad existe. Al menos soy consciente de su falta y creo saber como sortear ciertos caprichos del azar. Algunas veces apruebo y otras suspendo, como todo el mundo. Además, es muy dificil hacer trampas.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Escala de grises

Una experimentada profesora andaluza que fue contratada en un instituto gallego me contó que le propuso a los alumnos ir de excursión a unos parajes de interés académico y que le diesen su respuesta colectiva lo antes posible. Como pasaba el tiempo y los alumnos no decían nada, les conminó a que en un breve plazo le dijeran si querían ir o nó. Su directora, enterada de la cuestión, la llamó a capítulo y le dijo: mira, "fulana", lo que has hecho, aquí no se suele hacer, porque entre un sí y un no, hay opciones intermedias que hay que considerar. Oséa, una infinita escala de grises. Igual ocurre en los demás ámbitos de vida. Por eso, Las situaciones no se pueden definir en terminos de negro o blanco, como en el lenguaje binario de 0 y 1. Si optas por lo negro, te pierdes un montón de blanco y si te decides por lo blanco, tienes que cargar con bastante oscuro. He tomado la decisión, sentida, reflexiva y firme, de adoptar el modelo de la escala de grises que he esbozado, en algunos ámbitos importates de mi vida. No aclaro más para no meter la pata.

La comida familiar ha estado bien. Mi familia paterna sigue siendo muy protectora. Mañana toca ejercicio y dieta moderada. No hay que privarse de lo que no hace daño una vez al ... mes.

La tarde-noche transcurre con paz e ilusión. Confio en que no se tuerza el clima creado, sobre todo por mi torpeza. El ser humano debe aprender a controlar sus pensamientos negativos, a manejarlos para que no le hagan daño a los demás ni a uno mismo.

Una persona encantadora me pide que le transmita energía en un momento importante. Como no creo en la bioenergética ni en la transmisión de impulsos positivos de forma telepática, trato de infundir ánimo y resolución a través de la palabra. Pero, por si acaso es verdad que se pueden transferir esas vibraciones, les propongo que el martes a las once de la mañana dediquen un tiempecito a que su asunto salga bien: más que para beneficiar a uno, para que los dos implicados ganen. ¡Mira que si funciona...!!

sábado, 29 de noviembre de 2008

Un día completito

El día comienza doméstico, haciendo algo por el espacio que ocupo y que no se adecúa a lo que me gusta, quizás sí a lo que soy. Recoloco muebles, ordeno enseres, limpio polvo, guardo ropa, quito suciedad, etc, etc, etc, etc.... Ahora me doy cuenta de la rutina hogareña: ¡Esas benditas amas de casa, trajinando sin parar para luego vuelta a empezar, como el burro cegado y sujeto a la noria que no deja de dar vueltas! Cuanta injusticia cometemos con quien hace este trabajo sin ser suficientemente valorado. Esa ropa interior, ordenada en su cajón, esas camisas planchadas, ese cuarto de baño limpio. ese suelo resplandaciente, esos espacios ordenados, ese frigorífico lleno, esa mesa puesta... esa comida elaborada y humeante! ¡¡Cuanto vale y que poco se paga!!

A mediodía, invitación para almorzar en casa de una nueva amistad, junto a su grupo habitual. Una madre nutricia reparte un puchero de los de invierno que sienta divinamente en este día invernal. Ese plato central es precedido de una sopa de fideos y seguido de esquisiteces varias, incluyendo bombones de buena calidad. La tertulia es amena, de buen nivel, alternandose los interlocutores. Los hijos ocupan buena parte de la charla. El trabajo también.

Por la noche, salida con los fieles y encuentro, casi a ciegas, con la conocida de un amigo, una chica competente con la que se pueden compartir ratos sanos y agradables. Luego, reunión con el grupo de la comida, que acababa de regresar del teatro. Cervecita, tapitas, mucha charla y algún bailecillo. Se entra en un antro dedicado al flamenquito, donde se cabe desafiando las leyes de la física. Se empuja aún más y nos embutimos entr el gentio. Algunos del grupo bailaban muy bien, me da verguenza y me prometo aprender. Llevo imcompliendo esto desde que vi bailar bien hace cuarenta años.

viernes, 28 de noviembre de 2008

En casita

El primer día realmente frío de este otoño me ha metido en casa. Me doy cuenta de que tengo un montón de cosas que hacer aquí, algunas necesarias y otras por placer. Este fin de semana me propongo organizar y adecentar más el espacio. Empezaré por la primera habitación, de uso indefinido y casi inutil. Trataré de convertirlo en un espacio polivalente que mantenga cierto atractivo. Un tono desenfadado y bohemio jusitificará un moviliario tan viariopinto e improvisado. Por otra parte, ese es el estilo que me gusta.

La mañana ha ido bien en las clases y dura en los trámites. Al final he sumado un montón de quilometros en bicicleta, la pobre cualquier día me deja tirado. Vuelvo a improvisar el almuerzo en el despacho, pero aunque frío, he comido bien, puede que demasiado. Confio en que el coresterol, que lo produzco de manera congénita, esté bajo mínimos. A mediodía, un breve encuentro con nuevos amigos me abren puertas. Son gente de vuelta de muchas cosas que viven el día a día. Compartimos bastantes gustos y espero mantener el contacto. Me acogen muy bien.

El abuelo me cuenta por teléfono que escucha mi programa y me da consejos para mejorar. Tiene razón en todos. Sigue lúcido y optimista. Hoy nos toca estar solos, él allá en el campo y yo en este barrio residencial. Quedo con en ir a visitarle. Puede que el domingo se organice una comida familiar.

El viernes es el mejor día de la semana, eso es sabido. Ahora pretendo darme un ligero festín de descanso, no importa el desvelo de madrugada. La radio, un buen libro y, en casos extremos alguna película pendiente de ver llenarán de sobra la vigilia pertinaz. A veces, es suficiente con la imaginación, que es como todo lo anterior junto, pero con un guión impredicible.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Micromanual contra la depresión


Ante una situación que se percibe como excepcionalmente negativa, si además es brusca e inesperada y sobreviene en un momento de moral baja, o se dan todas estas circunstancias juntas, se puede entrar en un estado de depresión. Esta puede venir precedida de una situación de ansiedad. Bioquímicamente se relaciona con el déficit de serotonina.

A parte de una gran inquietud física y mental cuando se experimenta un estado de ansiedad, la depresión se sufre con perdida de apetito, del deseo sexual, cansancio, insomnio nocturno que se acompaña de soñolencia diurna, perdida de memoria, de capacidad de concentración, desinterés por todo, sensación de falta de energía, sensación de angustia que se puede acompañar de opresión en la garganta o en el pecho, ideas suicidas y/u homicidas, etc. La persona se muestra apática, de mal humor y de actitud negativa ante todo. Las defensas naturales del organismo se debilitan y hay más propensión a sufrir infecciones y lesiones en la piel u otros órganos.

Ante este cuadro busque ayuda especializada en psicólogos o psiquiatras con formación en terapias psicológicas.

Desde la experiencia vital de quien trabaja en el ámbito de la Salud hace treinta años y de haber vivido cincuenta, me atrevo a sugerir algunas medidas que son de sentido común.

- Trate de ser racionalmente positivo. Toda situación tiene alguna forma de mejorar o de empeorar menos, o de retrasar el empeoramiento.

- Haga algo por mejorar su situación, aunque le parezca que no va a contribuir a ello. Si, por ejemplo, ha perdido su tabajo, siga formándose y buscando empleo. No diga que está en paro sino “buscando empleo”.

- No se evada artificialmente. Prescinda radicalmente del alcohol o las drogas, excepto los fármacos prescritos si fuera el caso, y sin abusar de ellos.

- En general, lleve una vida sana y ordenada.

- Haga una dieta equilibrada, baja en grasas y glucosa. Desayune muy bien, tome una fruta a media mañana, almuerce a medio día un menú mediterráneo, preferentemente sin pan. Tómese el postre que le guste, pero en cantidad moderada si es muy calórico. No tome ni vino, ni bebidas de cola, ni café, ni té, ni cacao o chocolate. Beba agua, o zumos, o cerveza sin alcohol. ¡Nada de alcohol! Después del postre, un descafeinado o una infusión no excitante. Tome una infusión o una fruta en la merienda y haga la cena ligera, preferentemente de verdura, yogurt o fruta.

- Prescinda del tabaco si al hacerlo no aumenta su ansiedad.

- Haga ejercicio moderado. No use ascensor, vaya andando todo o parte del trayecto a su trabajo o destino, camine a paso un poco ligero, redescubriendo sitios que merecen ser vistos. Si le es posible, desplácese en bicicleta.

- Mantenga su higiene y atuendo siempre en perfecto estado de revista.

- Cuide su físico en general. Saque partido a su imagen corporal. Controle y equilibre su peso.

- Ordene su espacio personal, vivienda, habituación, etc. Redecórelo y cambie la disposición del mobiliario si es posible.

- Relaciónese con gente, hable de su situación sin recato. Los buenos amigos lo entenderán. Dígales que más que consejos, lo que quiere es hablar de sus sentimientos, de su estado. Si le dan su parecer, valórelo pero si no está de acuerdo con sus apreciaciones, manifiéstelo.

- Mantenga activos sus vínculos familiares y cercanos. No descuide el contacto con ellos.

- Trate de contactar con gente de su perfil a través de las aficiones o hábitos comunes.

- No desaproveche la oportunidad de saludar a la gente con la que trata a diario, camarero de la cafetería, frutero, barrendero, señora que pasea al perro, aparcacoches, etc.

- Si algo a alguien le resulta muy molesto, puede que la intolerancia de usted sea fruto de su depresión. Si ha tenido usted una actitud fuera de tono o simplemente poco amable, rectifique y pida perdón, se sentirá mejor y será comprendido.

- Tenga presente siempre al idea de que de esta situación, como de la mayoría, se sale y algún día no muy lejano se encontrará bien: ¡tenga esperanza!

- Sonría todo lo que pueda, aunque la sonrisa resulte algo triste o forzada.

- Procure estar cerca de gente simpática y divertida y trate de seguirlos.

- Si se siente cansado, no se esfuerce y descanse, pero si solo está desganado o aburrido, haga algo dinámico, salga a la calle, etc.

- Disfrute de la música, de la radio, de los libros de evasión, de aventuras, etc.

- Si se despierta por la noche, tenga a mano su radio y sintonice emisoras entretenidas. Hay programas que le pueden sorprender y millones de personas escuchándolos, como usted.

- Practique alguna afición asequible tanto en lo técnico como en lo económico. Además de las anteriores, el baile, la fotografía, la jardinería, el bricolaje… no descarte tener un animal de compañía. Busque otras personas que cultiven la misma afición y comparta experiencias con ellos. Es un buen pretexto para relacionarse. El coleccionismo, si no es muy costoso, también puede servir. No caiga en el consumo compulsivo.

- Visite exposiciones, asista a conciertos o espectáculos, vaya al cine… si está falto de recursos económicos, acuda solo a los que no cuestan dinero o es poco. No se avergüence de reconocer su situación económica si fuera precaria. Hay muchos como usted.

- Si en el espacio físico no encuentra esas relaciones, o se considera tímido, no descarte el ciberespacio (es recomendable la página Facebook). Localice a través de internet los foros donde se comunican los que comparten sus aficiones o intereses y participe activamente de ellos. Pero no permita que internet ocupe todo su tiempo social. Si es posible, establezca relaciones directas con las personas que conoce por la red.

- Huya de la competitividad extrema y del consumismo desmedido. Haga un consumo inteligente y dentro de sus posibilidades.

- Disfrute de las pequeñas cosas a su alcance. Un paseo por el parque, la visión de los niños jugando, de las parejas de enamorados, de las estatuas, de los paisajes urbanos, de la puesta de sol… todo tiene interés…

- Otorge la mejor interpretación posible a los actos de los demás. Trate de no envidiar, ni odiar, ni recelar, ni estar resentido, etc, dentro de lo posible. Esos sentimientos provocan un gran desgaste interior. Hacen más daño al que los siente que al objeto de esos sentimientos.

- Relaciónese siempre que pueda con la naturaleza (campo, sierra, playa) y trate de inspirarse en ella para encontrar armonía interior, pero no olvide que la angustia vital es consustancial al hombre y que una cierta inquietud forma parte de nuestra vida.

- Si en principio no logra seguir una o varias, o muchas de estas sugerencias, no se preocupe. Propóngase pequeños logros que constituirán los peldaños sobre los que seguirá subiendo. Si recae, no se desanime y vuelva a intentarlo. Su voluntad será finalmente más fuerte que su tendencia momentánea.

- Trate de ser feliz. Si no lo consigue a la primera, siga intentándolo. Usted tiene una Duracef enorme en su corazón.