Es increible como se pasa el tiempo entre cuatro paredes cuando se tienen tareas pendientes, serenidad para hacerlas, o para ponerse a ello, y el día no invita mucho a salir. Ha sido una jormada de encierro voluntario, en el que he alternado los quehaceres, sin terminar nada importante. Se ha ido en levantarme tarde, contestar y enviar correos, preparar el programa de radio de esta semana, grabar la cuña publicitaria del mismo y ver la última carrera de Fórmula 1, donde nuestro Fernando Alonso ha quedado muy bien.
Lo mejor, la doble visita de alguién muy allegado, que además de compañía y comunicación ha resuelto dos cuestiones prácticas, y la merienda con otra persona allegada, con la que tengo que incrementar la relación.
Gran parte del tiempo lo he dedicado a buscar información por internet. A veces son demasiados los sitios donde te la ofrecen pero pocos los de calidad. Es una autentica navegación, pero con niebla densa, que es peor que la noches, pues ni si quiera se ve la orientadora luz de los faros.
Me preocupan actitudes que no deberían importarme y me aplico una autoterapia de ejercicios vocales, preparando la faceta de locutor, de los que obtengo algún resultado. La dicción profesional resulta dificil cuando no es está ni entrenado ni formado, pero todo es cuestión de empeño y regularidad. La información para hacerlo la tengo, las otras condiciones no tanto, pero si se empieza, aunque se interrumpa, puede iniciarse otra vez. Me ha ocurrido antes. Mi experiencia es que consigo la mitad de lo que me propongo en el doble de tiempo del previsto. La otra mitad queda pendiente, por si puedo hacer una segunda ronda, o para otra vida, si es que los orientales tienen razón y existe. Por si acaso, me pido... no se, ser el mismo pero acordándome de donde he metido la pata, aunque no creo que tenga suficiente memoria para tantos errores.
Lo mejor, la doble visita de alguién muy allegado, que además de compañía y comunicación ha resuelto dos cuestiones prácticas, y la merienda con otra persona allegada, con la que tengo que incrementar la relación.
Gran parte del tiempo lo he dedicado a buscar información por internet. A veces son demasiados los sitios donde te la ofrecen pero pocos los de calidad. Es una autentica navegación, pero con niebla densa, que es peor que la noches, pues ni si quiera se ve la orientadora luz de los faros.
Me preocupan actitudes que no deberían importarme y me aplico una autoterapia de ejercicios vocales, preparando la faceta de locutor, de los que obtengo algún resultado. La dicción profesional resulta dificil cuando no es está ni entrenado ni formado, pero todo es cuestión de empeño y regularidad. La información para hacerlo la tengo, las otras condiciones no tanto, pero si se empieza, aunque se interrumpa, puede iniciarse otra vez. Me ha ocurrido antes. Mi experiencia es que consigo la mitad de lo que me propongo en el doble de tiempo del previsto. La otra mitad queda pendiente, por si puedo hacer una segunda ronda, o para otra vida, si es que los orientales tienen razón y existe. Por si acaso, me pido... no se, ser el mismo pero acordándome de donde he metido la pata, aunque no creo que tenga suficiente memoria para tantos errores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario