La película es algo lenta y desesperanzadora porque los buenos acaban vendiéndose y el protagonista fracasa. Hacía tiempo que no veía un film en la pequeña pantalla de 17 pulgadas. La acción pasa de un escenario a otro en un montaje paralelo simultáneo que obliga a seguir dos o tres historias a la vez, para no enterarte bien de ninguna. La cámara, casi siempre al hombro, inestable, produce sensación de inseguridad. El dinero y el petróleo caminan de la mano, lo mismo que los Estados Unidos y los Emiratos Árabes. Un ojo de pájaro vigila y apunta a l objetivo. El coche vuela por los aires y a miles de quilómetros de distancia los potentados celebran la victoria. En otro lugar, un chico desencantado sube al cielo estrellando su embarcación contra un petrolero. Un joven padre también vuelve a su hogar, igual de abatido, donde le espera una esposa irreal y un hijo de anuncio, al son de una música casi fúnebre. Es una historia con final triste, con final real. No ha sido un buen título para empezar a ver cine en DVD otra vez, aunque la hechura parece buena. La tarde es muy gris y la luz de la habitación, pobre. Me voy un rato a la calle.
(…)
Entro en mi tienda de segunda mano y encuentro cinco buenos títulos después de rebuscar entre decenas de DVD poco o nada interesantes o repetidos. Se me pasa el tiempo volando y acudo a mi cita con la persona que me invita al teatro.
Ha sido el contrapunto a la tarde. El ambiente, grato y selecto dentro de la normalidad, la compañía encantadora y el espectáculo magnífico: una especie de musical con una puesta en escena atrevida e ingeniosa, con unos actores cantantes de voces de registros amplios y sonoros y unos temas sencillamente preciosos. Destacaron un fado y una especie bolero con una letra bonita, bonita. Que buen regalo me han hecho, sobre todo me satisface el hecho en sí que vale tanto como el propio obsequio. Me vuelvo satisfecho a mi rincón, más optimista para empezar mañana el día. ¡Que detalle, que canciones, que mimos, que bien…!
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Entro en mi tienda de segunda mano y encuentro cinco buenos títulos después de rebuscar entre decenas de DVD poco o nada interesantes o repetidos. Se me pasa el tiempo volando y acudo a mi cita con la persona que me invita al teatro.
Ha sido el contrapunto a la tarde. El ambiente, grato y selecto dentro de la normalidad, la compañía encantadora y el espectáculo magnífico: una especie de musical con una puesta en escena atrevida e ingeniosa, con unos actores cantantes de voces de registros amplios y sonoros y unos temas sencillamente preciosos. Destacaron un fado y una especie bolero con una letra bonita, bonita. Que buen regalo me han hecho, sobre todo me satisface el hecho en sí que vale tanto como el propio obsequio. Me vuelvo satisfecho a mi rincón, más optimista para empezar mañana el día. ¡Que detalle, que canciones, que mimos, que bien…!
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